La iluminación de los faros del vehículo debe proporcionar buenas condiciones de visibilidad. Tan importante como disponer de una visión buena de la vía es que nos vean, por ello la señalización hacia otros conductores y la iluminación de la vía es vital para la seguridad vial en todas las condiciones de circulación y atmosféricas.

La evolución en la iluminación de los faros de un vehículo viene de la mano de la tecnología por descarga de gas Xenón, direccionables (que “giran” en la misma dirección que el vehículo), auto regulables en altura y el desarrollo de nuevos diseños en las tulipas de los pilotos traseros.

Los faros por descarga de gas Xenón producen un haz de luz más blanco y brillante, dos veces más potentes y con un 60% más de alcance que el sistema de reflector y filamento incandescente de los faros halógenos convencionales. El resultado es una iluminación más profunda y eficaz que abarca todo el ancho de la calzada al tiempo que reduce el consumo en un 30% y multiplica por cinco la vida útil de las bombillas.